La innovación es más que invención
Entrevista con Janneke van der Kamp, CEO de Norgine B.V.
Llevar un nuevo medicamento a los pacientes requiere algo más que un descubrimiento científico y una aprobación regulatoria. En toda Europa, los distintos sistemas sanitarios, procedimientos de reembolso y requisitos nacionales pueden retrasar el acceso a tratamientos innovadores. Con una trayectoria de más de 120 años, Norgine ha desarrollado experiencia para desenvolverse en estas complejidades. La CEO Janneke van der Kamp explica por qué el conocimiento local, las alianzas y una cultura corporativa ágil son esenciales para poner los medicamentos a disposición de los pacientes.
Europe y Australia son los principales mercados geográficos de Norgine. La empresa farmacéutica desarrolla y comercializa sus propios medicamentos, al tiempo que ayuda a empresas biotecnológicas internacionales a llevar sus innovaciones a los pacientes europeos.
Navegar por los sistemas sanitarios de Europe
“La innovación es más que la invención”, afirma Janneke van der Kamp. Incluso después de que un medicamento reciba la aprobación de la European Medicines Agency (EMA), siguen existiendo obstáculos considerables. Cada país determina los precios y el reembolso de acuerdo con su propio sistema sanitario, sus prioridades médicas y sus consideraciones económicas. Estos procesos pueden durar años.
Germany ofrece un acceso comparativamente rápido, permitiendo que los pacientes reciban medicamentos recién aprobados mientras continúan las negociaciones sobre los precios. En otros países, las empresas suelen enfrentarse a largos procedimientos nacionales antes de que los tratamientos estén disponibles.
Esta complejidad es fundamental para el modelo de negocio de Norgine. Las empresas biotecnológicas más pequeñas carecen con frecuencia de la infraestructura y los conocimientos locales necesarios para acceder de forma independiente a numerosos mercados europeos. Por ello, Norgine obtiene licencias de medicamentos para el mercado europeo y gestiona el posterior proceso de comercialización. Su experiencia va más allá de los requisitos normativos y abarca los idiomas locales, las estructuras sanitarias y las relaciones con los profesionales médicos.
Las enfermedades raras plantean desafíos adicionales. Los pacientes pueden tener dificultades para obtener un diagnóstico o acceder a especialistas familiarizados con su enfermedad. Norgine trabaja con médicos y organizaciones de pacientes para aumentar la concienciación y ayudar a los pacientes a orientarse en los sistemas sanitarios. El desarrollo clínico es igualmente exigente cuando solo se dispone de un reducido número de pacientes para los ensayos. Por ello, los organismos reguladores, los profesionales sanitarios y las empresas farmacéuticas deben colaborar para establecer requisitos adecuados en materia de evidencia.
Crecimiento mediante alianzas y personas
Norgine pretende reforzar su papel como socio europeo de empresas que desarrollan medicamentos innovadores. Aunque mantiene sus propias actividades de investigación y desarrollo, especialmente en el ámbito de la medicina gastrointestinal, la empresa considera que las alianzas son un motor clave para el crecimiento futuro.
Con aproximadamente 1.500 empleados, Norgine ocupa una posición diferenciada dentro de la industria farmacéutica. Según Janneke van der Kamp, su tamaño permite a la empresa combinar los conocimientos necesarios para operar en múltiples mercados con la flexibilidad de una organización mediana.
Describe su filosofía de liderazgo como una pirámide invertida. Los empleados que participan en la fabricación o trabajan directamente con los sistemas sanitarios se encuentran en la parte superior, mientras que la dirección respalda su trabajo. Este enfoque hace hincapié en la responsabilidad individual y en la oportunidad de realizar una contribución tangible.
Desde que asumió el cargo de consejera delegada, Janneke van der Kamp ha contribuido a impulsar una transformación cultural. Norgine también ha sido reconocida entre las 100 mejores organizaciones de los Global Inspiring Workplaces Awards. Tras haber trabajado anteriormente para empresas farmacéuticas mucho más grandes, valora especialmente la rapidez en la toma de decisiones y la oportunidad de colaborar estrechamente con compañeros de distintos países. Para ella, la capacidad de marcar una diferencia visible constituye una importante fuente de motivación. También es un elemento central de la cultura que Norgine desea mantener a medida que crece.