La respuesta alemana a la tecnología estadounidense
Entrevista con Sebastian Schwarz, director general del grupo empresarial //CRASH
Lo que comenzó en 1999 con software para usuarios finales es hoy un grupo empresarial de TI diversificado con 160 empleados y tres fuertes áreas de negocio. Sebastian Schwarz, uno de los tres directores generales del grupo empresarial //CRASH en Rastede, habla sobre el camino de ser un pionero del software a un jugador tecnológico europeo y por qué ahora es el momento para la soberanía digital.
La historia del grupo comienza en 1999 con la fundación de Ashampoo por Rolf Hilchner, una casa de software para usuarios finales que apostó temprano por la distribución en línea. Hoy en día, más de 20 millones de clientes en todo el mundo confían en la marca Ashampoo, una prueba de la capacidad de innovación a largo plazo y del alto estándar de calidad de la empresa. "Desarrollar nuevos modelos de negocio a partir de nuestras propias ideas y habilidades fue fundamental para nuestra cultura posterior", dice Sebastian Schwarz. Este espíritu pionero llevó a la fundación de CleverReach en 2007, una solución de marketing por correo electrónico que originalmente surgió de la necesidad interna en Ashampoo. Hoy en día, la plataforma cuenta con más de 400,000 clientes en todo el mundo, incluidas marcas conocidas como Ritter Sport. En 2021 se añadió Personizer como el tercer pilar, una solución moderna de RR.HH. para la digitalización de procesos de personal. "La idea ya existía antes de la pandemia y luego se implementó en 2021. La pandemia ha
Proyecto acelerado adicionalmente, recuerda Sebastian Schwarz. Hoy en día, alrededor de 1.400 empresas de la región DACH utilizan la plataforma, que está especialmente dirigida a pequeñas y medianas empresas de hasta 250 empleados.
La autonomía europea como fortaleza
En un momento de crecientes preocupaciones de seguridad y un distanciamiento notable del mercado estadounidense, Sebastian Schwarz ve un enorme potencial para las empresas TI europeas. Europa, está convencido, cuenta con la competencia, los valores y el marco regulatorio necesarios para vivir una autonomía digital. Nuestra conformidad con la DSGVO no es una obligación burocrática, sino una auténtica ventaja competitiva, subraya. “Para el grupo empresarial //CRASH, la protección de datos, la soberanía de datos y la independencia de proveedores estadounidenses no son un freno, sino un impulso. Las soluciones europeas con una arquitectura nativa de DSGVO generan confianza, y eso es precisamente la clave del éxito sostenible”, explica Sebastian Schwarz.
La inteligencia artificial como motor de crecimiento
La inteligencia artificial es el tema central del futuro del grupo empresarial, con la clara intención de pensarlo de manera europea y de implementarlo conforme a la protección de datos. En Ashampoo, la IA acelera hoy los procesos internos de Go to Market para nuevos títulos de software. Descripciones de productos, textos de marketing y conceptos de campaña se crean en muy poco tiempo, de manera eficiente, dirigida y conservando recursos. Así, la plataforma de distribución también puede mantenerse al ritmo de su propio crecimiento. En CleverReach, el equipo está trabajando actualmente en una inteligencia basada en IA, que es el núcleo de la visión 'Cualquiera puede hacer marketing por correo electrónico'. El objetivo es que incluso las pequeñas empresas puedan crear campañas que estén personalizadas para sus grupos objetivo y que en calidad no sean inferiores a las de las agencias profesionales. Contenidos personalizados, recomendaciones automáticas de formulación y segmentación de clientes basada en datos están destinados a convertirse en el nuevo estándar. En Personizer, la IA también juega un papel central. A través de análisis predictivos, las empresas deben ser informadas con anticipación sobre posibles escaseces de personal. 'La IA debe aliviar el trabajo rutinario y crear espacio para las tareas que requieren verdaderas ideas y decisiones', dice Sebastian Schwarz. Para el año 2030, el grupo empresarial //CRASH tiene objetivos ambiciosos. 'Queremos ser uno de los principales desarrolladores de software de Europa, independientes, sostenibles y con un crecimiento a largo plazo', resume Sebastian Schwarz. Junto con los directores ejecutivos Jens Klibingat y Sebastian Strzelecki, lidera un grupo empresarial cuyo éxito se basa en el compromiso de sus empleados, en la innovación, la eficiencia y la confianza, y que demuestra que la fuerza tecnológica también puede ser concebida de manera europea.