Fuerza local, visión global
Entrevista con Maria Wünsch-Guaraldi, CEO y Alfred Wagner, Director Financiero de Sanden International (Europe) GmbH
El especialista japonés en acondicionadores de aire Sanden navega por tiempos turbulentos en Europa con 1.650 empleados y una facturación de 450 a 500 millones de EUR. Mientras la industria automotriz oscila entre la electromovilidad, las incertidumbres regulatorias y la competencia china, la empresa apuesta por un liderazgo local y la experiencia europea. La CEO Maria Wünsch-Guaraldi y el Director Financiero Alfred Wagner explican por qué ven la crisis como una oportunidad.
Fue un cambio de paradigma anunciado. Cuando María Wünsch-Guaraldi asumió la dirección de las actividades europeas de Sanden en 2019, la compañía rompió con una tradición de décadas: por primera vez, una no japonesa dirigía los negocios europeos del especialista en aire acondicionado fundado en 1943. 'Tradicionalmente siempre tuvimos jefes japoneses', explica María Wünsch-Guaraldi, que nació en Suecia, de ascendencia mitad italiana y mitad española, y se unió a la compañía en el año 2000. 'Pero creo que, cuando se dirige una empresa, se debe tener una conexión con la ubicación.' La decisión se mostró previsora. Pues unos meses más tarde llegó el Brexit, y Sanden trasladó su sede europea de Gran Bretaña a
Bad Nauheim. Desde allí, Maria Wünsch-Guaraldi dirige hoy una red con ubicaciones de producción en Francia y Polonia, así como actividades de ventas en toda Europa. La empresa suministra a todos los grandes fabricantes de automóviles con compresores de aire acondicionado, como por ejemplo Volkswagen, Stellantis y BMW.
Entre regulación y realidad
Sin embargo, la industria está experimentando actualmente la mayor transformación de su historia. "La política ha conducido a la industria automotriz a un túnel", critica Maria Wünsch-Guaraldi. Las medidas regulatorias para la reducción de CO2 obligan a la industria a invertir miles de millones en la movilidad eléctrica. A esto se suman nuevas regulaciones sobre refrigerantes, lo que complica la planificación de futuras plataformas automotrices. El problema: "No se preguntó si el mercado estaba listo para tantos autos eléctricos". Las consecuencias son dramáticas. Los modelos se posponen o se eliminan por completo, los proyectos se ponen en pausa. Incluso gigantes de la industria como Stellantis reportan pérdidas de miles de millones debido a cancelaciones de proyectos. El Director Financiero Alfred Wagner confirma la inseguridad: "Los OEMs están inseguros de hacia dónde va ahora la situación". La transparencia exigida en los indicadores de sostenibilidad y la taxonomía de la UE agravan aún más la situación. "Cuando se cuestionan los KPIs, ningún consultor en el mundo sabe la respuesta".
Nunca te rindas
A pesar de los desafíos, el equipo de Sanden es combativo. "El lema indirecto de Sanden Europa es: Nunca te rindas", enfatiza Maria Wünsch-Guaraldi. Esta actitud se muestra en el trato con clientes, en negociaciones de precios o en el desarrollo de nuevas tecnologías. También ve con calma la llegada de competidores chinos: "Si una empresa china viene aquí y quiere construir autos, entonces quiero ser al menos uno de aquellos que ofrecen sus servicios." La cultura empresarial en Sanden difiere significativamente de las estructuras corporativas típicas. A pesar de tener 1.650 empleados, prevalece un estilo de comunicación directo. "Para nosotros, los empleados son lo más importante", explica la directora ejecutiva. Muchos de ellos llevan más de 20 años en la empresa, al mismo tiempo que se busca conscientemente la experiencia externa
hinein. „Tenemos una mezcla saludable de personas que, como yo, llevan mucho tiempo en la empresa, y jóvenes con experiencia en otras industrias.“
Proveedor de sistemas en lugar de fabricante de componentes
Para el futuro, Sanden apuesta por la transformación. "Me veo a nosotros como un proveedor de sistemas", explica Maria Wünsch-Guaraldi. Con su experiencia en compresores de aire acondicionado y soluciones de gestión térmica, Sanden no solo quiere suministrar componentes, sino posicionarse como un proveedor de sistemas – especialmente para la electromovilidad. Con alrededor de 100 ingenieros en la investigación europea, la empresa quiere poder actuar de manera más independiente de la sede central en Japón. La directora general ve la crisis como una oportunidad para una reorientación estratégica.